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INCAA: gastan más de 250 mil dólares en mantener su sitio web
En un contexto de austeridad económica y constantes reclamos de distintas entidades culturales por la falta de financiamiento, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) ha sido objeto de críticas tras la contratación directa de la empresa BIGTREE STUDIO S.R.L. para el mantenimiento y desarrollo de la plataforma INCAA EN LÍNEA.
El monto destinado para esta tarea asciende a 252 mil dólares, una cifra que resulta asombrosa para muchos dentro del sector cinematográfico. Esta plataforma tiene como objetivo principal reestructurar y digitalizar los procesos administrativos del organismo, buscando además centralizar los trámites relacionados con la gestión de subsidios y créditos. Sin embargo, mientras persisten interrogantes sobre la transparencia de la adjudicación, las voces críticas han señalado otras áreas hacia donde este dinero podría haber sido redirigido en apoyo a la asediada industria cinematográfica.
La adjudicación se realizó bajo el expediente EX-2025-00225861-APN-GAYF#INCAA el pasado 26 de febrero, y por un plazo de 18 meses. Fue firmada por el Director Ejecutivo, Carlos Pirovano, quien justificó la contratación basándose en el artículo 19 del Reglamento General de Contrataciones del INCAA. Dicho reglamento permite la adjudicación directa en casos donde no existen alternativas convenientes o cuando el servicio requerido es único. Sin embargo, muchos cuestionan por qué no se convocó a una licitación pública que pudiera ofrecer participación a otros posibles proveedores.
A pesar de los testimonios críticos que provienen al respecto, donde se cuestiona la diferencia con los costos que presentan desarrollos similares en el ámbito privado, la Gerencia de Administración y Finanzas del INCAA, liderada por Josefina Goggi, junto con la Subgerencia de Sistemas de la misma institución respaldaron esta competición directa. Argumentaron sobre la urgencia de implementar un sistema moderno que permita mejor integración con otras plataformas estatales como GDE y RENAPER.
Mientras tanto, los miembros afectados del ámbito cinematográfico continúan experimentando dificultades, viviendo de primera mano las implicancias del recorte de subsidios y los retrasos en los fondos destinados a las producciones que comprenden tanto grandes realizaciones como a festivales. Esta situación plantea una gran dicotomía: la gestión interna y burocrática del INCAA sigue su curso hacia la modernización, pero las producciones de fondo que dejan un sello importante en el perfil cultural del país, logran apenas mantenerse a flote.