"IDIOTAS", "IMBÉCILES" Y "DÉBILES MENTALES"
Los terribles insultos del Gobierno a personas con discapacidad en el Boletín Oficial
La sociedad argentina se encuentra inmersa en una intensa polémica tras la publicación de un anexo del Boletín Oficial que ha indignado a diversos sectores. Se trata de un documento de la Agencia Nacional de Discapacidad que presenta un lenguaje arcaico y ofensivo al referirse a personas con discapacidad intelectual. Los términos 'idiota', 'imbécil' y 'débil mental' figuran entre las palabras utilizadas para clasificar a estas personas basándose en sus niveles de coeficiente intelectual (CI).
La controversia no tardó en propagarse a través de las redes sociales, que han sido escenario del fuerte repudio generalizado entre ciudadanos y expertos en derechos humanos. Según el documento, las clasificaciones van desde 'idiota', con un CI de 0 a 30, hasta 'débil mental leve', con CI de 70 a 90. Este enfoque no solo es visto como insultante, sino que también se considera un retroceso en las políticas de inclusión y respeto de los derechos humanos.
Desde la Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad (REDI), Gabriela Troiano expresó su profundo desacuerdo, considerando la publicación de este documento como un acto de violencia institucional sin precedentes en el país. Troiano subraya la necesidad urgente de revisar dichas clasificaciones, que continúan perpetuando la discriminación y exclusión social.
A nivel internacional, la polémica también ha hecho eco. En Europa, el catedrático Julen Bollain Urbieta, conocido defensor de los derechos de personas con discapacidad, calificó las declaraciones del documento como un claro retroceso hacia tiempos en los que se desconocía la dignidad humana. Señaló además que estos conceptos obsoletos no hacen más que avivar la exclusión económica y social ya existente.
El uso de este tipo de lenguaje resulta especialmente preocupante dado que, hace varios años, se avanzó hacia una concepción de la discapacidad como un desafío a superar por parte de la sociedad en su conjunto y no como una limitante absoluta para las personas.