El complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle con alerta técnica amarilla
De acuerdo con la información proporcionada por el Observatorio Volcánico de los Andes del Sur (Ovdas) del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), el Complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle mantiene la alerta técnica en nivel Amarilla, informó El Cordillerano.
En relación con el último Reporte de Actividad Volcánica (RAV), que evaluó el periodo comprendido entre el 1 y 15 de febrero de 2025, se informa que la actividad volcánica del complejo se mantiene similar al periodo anterior. Continúa el proceso de deformación inflacionario con una tasa levemente menor al periodo anterior y sin variaciones importantes para los demás parámetros de monitoreo, incluida la sismicidad, según explicó el periodista Roberto Cadagán.
En consideración a estos antecedentes técnicos proporcionados por Sernageomin y en coordinación con las Delegaciones Presidenciales Regionales, las Direcciones Regionales del Senapred Los Ríos y Los Lagos mantienen la ‘Alerta Temprana Preventiva’, para las comunas de Lago Ranco, Río Bueno y Futrono en la Región de Los Ríos y Puyehue en la Región de Los Lagos, por actividad del Complejo Volcánico Puyehue-Cordón Caulle, que permanece vigente desde el 26 de abril del 2024 y hasta que las condiciones del evento así lo ameriten.
Finalmente, Sernageomin continúa con la vigilancia permanente del complejo volcánico y las Direcciones Regionales de Senapred Los Ríos y Los Lagos, mantendrán las coordinaciones con los integrantes del Sinapred para alertar oportunamente y dar adecuada respuesta ante eventuales situaciones de emergencia.
El centro emisor
El Complejo Volcánico Puyehue-Cordón Caulle es un conjunto de centros emisores coalescentes pleistocenos- holocenos situados en la provincia central de los Andes del Sur. Entre los volcanes principales que forman este complejo, cuya arquitectura es la de un alineamiento de rumbo NW-SE, se encuentra la caldera Cordillera Nevada, el estratovolcán Puyehue y el sistema fisural volcán Cordón Caulle.
Además, otros centros integran el conjunto como el erosionado volcán Mencheca y una serie de conos y maares holocenos que constituyen centros eruptivos menores. Este complejo es el campo volcánico más voluminoso al sur de la región del Maule y alberga el segundo mayor campo geotérmico reconocido en los Andes del Sur.
En conjunto, los productos volcánicos generados por este complejo cubren un amplio rango composicional desde basaltos a riolitas. Las erupciones más recientes, tanto del estratovolcán Puyehue como del sistema fisural volcán Cordón Caulle, cubren un rango más estrecho dominando riodacitas y riolitas.
El suceso del 4 de junio 2011
La erupción ocurrió alrededor de las 15, según reseña de “El Cordillerano”, se abrió una fisura en el cordón volcánico Caulle, junto al volcán Puyehue, a unos 90 kilómetros al Noroeste en línea recta de Bariloche y 40 kilómetros al Oeste de Villa La Angostura.
La efusión consistió en una lava viscosa; que brotó del volcán y cayó por la ladera Oeste, fluyendo por un canal de aproximadamente 50 metros de ancho por 100 metros de largo. Asimismo, continuaba la actividad sísmica a un promedio de dos sismos por hora, con momentos de gran intensidad.
Poco después el cielo de la zona se cubrió completamente, “se hizo de noche” y comenzó a caer del lado argentino de la frontera, toneladas de arena y ceniza volcánicas.
En Bariloche, pasadas las tres de la tarde de aquel sábado frío y soleado, el cielo se empezó a cerrar, comenzó a caer “granizo” de arena y luego se oscureció. No había avisos previos del gobierno municipal ni de Defensa Civil, por lo que la gente salió desesperada a abastecerse de todo lo que podía, sobre todo de agua. Muchos alcanzaron a tapar sus vehículos porque las piedras que caían eran cada vez más grandes.
La noticia empezó a circular, era lo único que pasaban los noticieros. Todos tenían una versión distinta de lo que había que hacer, qué pasaría con los servicios, cuánto duraría, etcétera. Además, se desató una tormenta eléctrica, lo que hizo más dramática la situación.
Cerca de la medianoche, cesó la caída de arena y la ciudad quedó en silencio bajo unos 15 centímetros de ceniza volcánica. La mañana del día siguiente pareció un domingo nevado, pero en vez de blanco, todo estaba teñido de un gris opaco.
Lo demás es historia conocida, muchos negocios cerraron, el gobierno nacional debió asistir de diferentes formas a la ciudad y lo más emocionante: las campañas “Bariloche mi casa”, donde los vecinos se autoconvocaron para limpiar las veredas y calles.
Fueron meses de vivir entre cenizas, con el aeropuerto cerrado y la economía local que se desplomó. A pesar del fenómeno natural la región se puso de pie.