ECONOMÍA
Caída de acciones y bonos argentinos en Wall Street
La jornada en los mercados financieros argentinos estuvo marcada por un descenso significativo tanto en las acciones como en los bonos, acompañado por un aumento en el riesgo país que alcanzó un valor superior a los 700 puntos. Este fenómeno tiene lugar en medio de la incertidumbre que rodea las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y después de que los activos alcanzaran máximos históricos en semanas recientes.
En la Bolsa de Buenos Aires, el índice S&P Merval evidenció una caída del 4,9%, un retroceso que se constituye como el más pronunciado desde el 11 de diciembre del año pasado. Este movimiento en el mercado ha llevado a los analistas financieros a interpretar el ajuste como una consecuencia lógica tras un período de crecimiento sostenido en el valor de los activos argentinos, debido en parte a la estrategia de toma de ganancias.
Juan Franco, quien ocupa el puesto de economista jefe en el Grupo SBS, expresó que esta corrección puede interpretarse como un proceso saludable y necesario tras el imponente auge de las inversiones observado en el comienzo del año 2024, aunque advirtió sobre la presencia de varios elementos que requieren una vigilancia continua.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó la previsibilidad del presente comportamiento del mercado, señalando que "los valores de los activos habían alcanzado niveles récord dentro de las primeras dos semanas de enero." Este contexto, además de influenciar el mercado local, tuvo repercusiones significativas en el mercado internacional. En Nueva York, las acciones argentinas conocidas como ADR vieron una baja considerable, entre las cuales se destacó la caída de Telecom, que descendió un 8%, mientras que Banco Francés reportó una disminución del 7,6%.
El mercado de bonos también se encuentra bajo presión, viendo a los Bonares y Globales perder en promedio un 1% de su valor previo. Esta tendencia fue acompañada por un incremento en el riesgo país, calculado por JP Morgan, que aumentó en 30 unidades alcanzando así los 710 puntos. Desde el mundo financiero, además de considerar la toma de ganancias como un factor preponderante, atribuyeron parte de la volatilidad a un escenario internacional complicado, exacerbado por la imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos que han generado temor tanto a nivel local como global.
En cuanto al mercado cambiario, el peso mayorista se sostuvo en 1.055,75 por dólar. No obstante, la brecha respecto al tipo de cambio informal persiste en un 14,6%, con este último cerrando en 1.210 unidades. Por otro lado, las cotizaciones financieras conocidas como Contado con Liquidación (CCL) y el Mercado Electrónico de Pagos (MEP) mostraron divergencias, cerrando en 1.196,4 pesos y 1.187,6 pesos por dólar respectivamente. Estas diferencias reflejan tanto la incertidumbre local como las tensiones internacionales que continúan impactando fuertemente en el mercado argentino.