El papa Francisco debió retirarse de la homilía “por dificultades para respirar”
Durante la tradicional misa dominical celebrada en el Vaticano, el momento de habitual paz y devoción fue interrumpido por una inesperada situación que rápidamente se convirtió en motivo de preocupación entre los presentes. El papa Francisco, visiblemente afectado, tuvo que detener la lectura de la homilía al experimentar dificultades para respirar, dejando a muchos fieles conmocionados y expectantes.
Ante la multitud congregada en la icónica Plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice pidió disculpas y solicitó la asistencia de Diego Ravelli, un eminente liturgista, para que continuara con su labor, asegurando a los presentes que todo estaba bajo control. El papa Francisco, conocido por su humildad y cercanía con el pueblo, nunca deja de asombrar con su tenacidad incluso ante los desafíos físicos. La multitud, en respuesta, ofreció un cálido aplauso, en un gesto de apoyo y respeto hacia la figura del Papa que, a pesar de su condición, se disponía a continuar con la misa dedicada al Jubileo de las Fuerzas Armadas.
Este evento pone de relieve una vez más las constantes luchas de salud que enfrenta Jorge Bergoglio, quien ha sido franco sobre su reciente batalla con la bronquitis. Esta afección respiratoria ha comenzado a impactar sus actividades diarias, aunque, a pesar del malestar, el papa Francisco ha continuado llevando a cabo su misión pastoral con ajustados cambios en su programa habitual. De hecho, en estos días ha decidido limitar sus apariciones a su residencia en Santa Marta para facilitar una recuperación más rápida y eficaz.
Previo al desafortunado incidente, el Papa se dirigió apasionadamente a las Fuerzas Armadas presentes, recordándoles que su deber es ser defensores de la paz y los pueblos. Subrayó que el uso de la fuerza debería reservarse exclusivamente para la defensa legítima, alentando a los militares a abrazar su rol como protectores de la libertad, y reiteró la necesidad de respetar las normas internacionales en situaciones de conflicto. En un discurso lleno de emoción y convicción, el pontífice también hizo un clamor universal por la paz, implorando por el fin de la violencia y el escuchar de manera más elevada los gritos de las naciones que piden ser escuchadas en la búsqueda de un mundo sin liderazgos impuestos por la fuerza.
El jueves, un portavoz del Vaticano informó que Francisco celebraría sus próximas audiencias en su hogar, permitiéndole una recuperación apropiada sin abandonar completamente sus responsabilidades papales. Rodeado de su personal médico de confianza, el pontífice avanza en su tratamiento y sigue recibiendo actualizaciones constantes sobre las labores diarias conducentes en el Vaticano, demostrando su compromiso inquebrantable con la fe y los deberes papales, incluso en tiempos de dificultad personal.