2024-12-16

ANTÁRTIDA

Se desprendió el iceberg más grande del mundo y navega sin rumbo por el océano

Con una superficie equivalente a cinco veces la superficie de Nueva York, creen que se dirige hacia el Atlántico Sur.

El clima del planeta sigue sorprendiendo con fenómenos de magnitudes sin precedentes. El iceberg A23a, el coloso de hielo más grande registrado, ha comenzado un errático viaje a través de los océanos.

Tras haber permanecido detenido por décadas en una región cercana a las Islas Orcadas del Sur, el gigantesco bloque de hielo, encerrado en el fenómeno conocido como la Columna de Taylor, finalmente se liberó del agarre de este singular evento oceanográfico para iniciar su desplazamiento.

El iceberg A23a impresiona con su asombrosa extensión de 3.600 kilómetros cuadrados, lo que equivale a cinco veces la superficie del bullicioso Nueva York. Su peso, estimado por expertos en un billón de toneladas, le permite acaparar la atención de la comunidad científica mundial. Desde el mundo entero, los científicos observan de cerca su derrotero mientras se adentra cada vez más en el Océano Austral.

De acuerdo con el comunicado emitido por el prestigioso instituto British Antarctic Survey, hubo eventos científicos sorprendentes que llevaron al movimiento del iceberg. Durante un período prolongado, la Columna de Taylor, caracterizada por giros de agua marina sobre un monte submarino, había mantenido al A23a en una especie de trampa acuática giratoria. Su liberación inicia ahora un desplazamiento frenético hacia las aguas cálidas del Atlántico Sur.

Se espera que este coloso helado, a medida que avanza hacia temperaturas más cálidas, comience a fragmentarse en bloques de hielo más pequeños, un proceso en el que las temperaturas más altas desempeñan un papel crucial. Este fenómeno ha sido observado con anteriores icebergs desprendidos del continente blanco, pero el caso del A23a es especialmente impactante debido a su tamaño y trayectoria incipiente. Los expertos desarrollan seguimiento estricto para determinar su impacto posible sobre los ecosistemas que atraviese.

El equipo del British Antarctic Survey, liderado por el oceanógrafo Andrew Meijers, observa minuciosamente los pasos que el iceberg tomará. El reciente año fue escenario de una importante expedición científica a bordo del RRS Sir David Attenborough, durante la cual recolectaron información valiosa sobre el comportamiento del iceberg.

Investigadores están particularmente interesados en observar si seguirá rutas previamente vistas por otros icebergs mayores y cuáles serán las repercusiones en las aguas del Atlántico Sur. De convertirse en el A23a en pocos fragmentos más, su historia continuará aportando claves sobre el drástico cambio climático imperante alrededor de los polos.

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