ECONOMÍA
Según INDEC, la industria y la construcción siguen en declive
En la reciente publicación del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) se revelaron cifras preocupantes sobre el estado de dos sectores esenciales de la economía argentina: la industria y la construcción. Durante el mes de octubre, ambos registraron un notable descenso, empeorando el panorama económico del país.
Según el informe, la actividad industrial experimentó una caída del 0,8% en comparación con septiembre. Esta merma refleja un retroceso que contrasta con ciertos indicadores financieros que, en el mismo período, sugieren leves mejoras, como la reducción del Riesgo País y los descensos en los valores de los dólares alternativos. Sin embargo, estas mejoras no han logrado impactar positivamente los sectores productivos clave del país, los cuales muestran una tendencia estancada desde abril.
El Índice de Producción Industrial manufacturero (IPIm), un parámetro crucial que mide la actividad industrial, mostró un descenso del 2% interanual, al comparar las cifras de octubre de 2023 con las del mismo mes de 2022. Resulta aún más inquietante observar que el acumulado entre enero y octubre de este año exhibe una baja del 11,6% respecto al mismo período del año anterior, evidenciando un declive prolongado en el tiempo.
La situación no es más alentadora en el sector de la construcción, que reportó un retroceso notable del 4% respecto al mes anterior. Este descenso es el más agudo desde marzo, golpeando severamente al sector y acumulando un 29% de baja en el año. La variación interanual de la construcción también alarma con un decrecimiento del 24,5%, lo que ilustra un desafío complicado para el sector en el futuro inmediato.
Un análisis más detallado de los insumos revela un deterioro aún más profundo en el sector de la construcción. La baja del consumo aparente de materiales alcanzó el 51,2% en comparación con octubre del año pasado. Destacan las caídas en artículos sanitarios de cerámica (-51,2%), mosaicos graníticos y calcáreos (-34,9%), y hierro y aceros para la construcción (-32,9%), entre otros. Estas cifras subrayan una situación crítica que enfrenta la industria de la construcción, con una cadena de suministro que refleja problemas estructurales más profundos.