Muerte del jinete en Regina: se reabrió la polémica en relación a las carreras de caballos y el maltrato animal
Tras el accidente ocurrido el pasado fin de semana en el Club Hípico “El Chiripá”, que resultó en la muerte de un jinete y un caballo en esta ciudad, se abrió un debate en torno a la protección de los animales que están expuestos a este. tipo de deportes.
En diálogo con ANRoca Roxana Peña, Terapeuta Equina en Roca, quien estuvo a cargo de varios rescates de caballos en la región y Gabriela, integrante de la organización Rescate Animal No Humano (RANHU), explicaron más sobre está problemático en torno a las carreras de caballos.
Roxana, sostiene que este tipo de situaciones deben ser consideradas como “maltrato animal”, si bien lamentaron la pérdida de vida del jockey, insistieron que se trata de: “Una actividad voluntaria. Es él quien decide, porque le gusta, porque es un deporte. En cambio, el caballo es sometido, éste es obligado”, remarcó.
“Es un deporte de muchísimo riesgo y de muchísimo maltrato animal. Las carreras de caballos es uno de los deportes que más víctimas deja, corren cantidad de caballos, donde hay una rodada caen varios y pierden la vida. Pero si los caballos quedan malheridos o quebrados también son sacrificados”, agregó.
En el accidente reciente, el caballo procedente de Allen, cuyo nombre era “Pobre Jorgito”, murió en el acto. Ante estos casos, explicó, “no existe ninguna protección para los animales de carreras, porque las carreras de caballo son respaldadas legalmente”. Sin embargo, manifestó que los hipódromos deben tener determinados requisitos para que no se conviertan en casos de maltrato animal.
A pesar de que existen estos requisitos para los hipódromos, uno de los aspectos más conflictivos con este tipo de deportes, es la exigencia que se le impone a los animales para obtener la victoria. “En todo este tipo de deportes de rendimiento los caballos son inyectados para que el rendimiento sea mayor. Por eso, también se producen infartos cuando el caballo va corriendo, ese tipo de cosas no están permitidas, pero no quiere decir que no se hagan”, señaló.
“Lamentablemente, el caballo es un animal que tiene en su lomo el peso social. Forma parte de una tradición en este país, una situación que se considera cultura, entonces uno quiere ejercer una acción de proteccionismo y no se puede porque gran parte de la sociedad se pone en contra y actúa con violencia en contra de nosotros los proteccionistas", lamento.
Según explicó, actuar en casos así resulta sumamente complicado, “Proteccionismo no podemos hacer, solo podemos ir a reclamar opinar, pero no podemos abordar este mucho desde la legalidad porque las leyes están en caso”, detalló. “Proteger a los caballos es muy difícil, todas las veces que hemos intentado proteger a un animal o querer rescatar a un caballo que sufre agresiones físicas”.
“Situaciones de este tipo ha habido un montón, lo que pasa es que en este caso es un caso que se hizo público, pero hay un montón de casos que quedan entre las paredes de los hipódromos y nadie dice nada”, señaló. “Nadie denuncia lo que está viendo, no se puede hacer nada porque no tenemos el conocimiento para poder hacerlo".
Desde su posición de proteccionista, los integrantes de RANHU sostuvieron: “Quienes tienen que cambiar esto, son senadores y legisladores, que se tienen que sentarse para cambiar estas leyes y ellos no desconocen este tema”, dijo.
“Lo que pasa es que ahora, a través de las redes se ha dado mucho más de salir a la luz este tipo de cosas”. Así también, cuestionó la postura de los gauchos: "Ese gaucho que se enoja, que saca latigazos a los chicos que se quejan en las jineteadas, ese gaucho que insulta a las proteccionistas, que se cree superior porque él es el único que sabe del caballo, pero permite las jineteadas sabiendo el daño que se le provoca muchas veces al caballo”, sentenció.
Frente a esto, invitaron a la comunidad a que se involucre en estos reclamos y que cuestionen este tipo de prácticas. “No estoy inventando nada, hay que sembrar conciencia y la hacemos justamente con quienes somos, por eso decimos que quienes más tienen que sembrar semillas a los senadores, a los diputados y al gaucho, que es quien tendría que estar en primera fila tratando de que esto no suceda más, son los primeros que tienen que convencer que en las jineteadas también ocurren cosas que no tendrían que pasar con los caballos que tanto quieren”, concluyó.