IPROSS
¿Por qué es importante tener una receta con medicamentos genéricos?
En un contexto de crecientes costos en el tratamiento de la salud, el Instituto Provincial del Seguro de Salud (IPROSS) ha emitido un recordatorio enfático sobre la relevancia de prescribir y consumir medicamentos genéricos. Estos productos, denominados por su principio activo, brindan la misma efectividad que los medicamentos de marca pero a costos considerablemente menores, asegurando el cuidado de la salud de los individuos mientras se promueve la sostenibilidad financiera del sistema de salud.
La legislación vigente, específicamente la Ley Nacional N° 25.649, refuerza esta práctica estableciendo que, en cada receta médica, el principio activo debe mencionarse claramente, junto con la dosis y la forma de presentación del medicamento. Esta normativa busca garantizar que todos los pacientes puedan acceder a los medicamentos necesarios, guiándose puramente por razones de eficacia y seguridad, sin restricciones basadas en elecciones comerciales. De este modo, se disminuyen las barreras para el acceso a medicamentos esenciales y se fortalece la protección del consumidor.
La prescripción por nombre genérico no solo tiene un impacto positivo a nivel personal al posibilitar tratamientos más accesibles, sino que también se alinea con políticas de salud que favorecen una gestión más eficiente de los recursos. La Ley Provincial 3742 activa mecanismos que priorizan el acceso equitativo a medicamentos, considerados, por tanto, un bien social fundamental. La expresión del medicamento por su denominación común internacional, seguida de la forma farmacéutica y concentración, asegura una prescripción clara y comprensible.
Una pieza crucial en este proceso es el papel desempeñado por los farmacéuticos. Como especialistas en la administración de medicamentos, son responsables de dispensar las recetas siguiendo el principio activo, la dosis y la forma indicada por los médicos. Esto garantiza la calidad y seguridad del tratamiento, permitiendo flexibilidad en la elección de marcas mientras se mantiene la efectividad del medicamento. Solo en situaciones justificadas, el médico podrá indicar que no se permita la sustitución del medicamento prescrito, siguiendo protocolos estrictos de farmacovigilancia establecidos por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
Las regulaciones de farmacovigilancia de ANMAT juegan un papel clave, estableciendo la obligación de informar cualquier efecto adverso al Sistema Nacional de Farmacovigilancia, el cual monitorea continuamente la seguridad de los medicamentos disponibles en el mercado. Así, se toma un enfoque proactivo para garantizar un perfil de seguridad máxima para todos los fármacos ofrecidos.