TRAS MIL DÍAS DE GUERRA
Putin habilitó el uso de armas nucleares ante ataques convencionales
En un movimiento que destaca la creciente tensión en el conflicto entre Rusia y Ucrania, el presidente ruso Vladimir Putin ha aprobado un nuevo decreto que relaja las normas para el uso de armamento nuclear ante ataques convencionales. Esta decisión histórica coincide con el milésimo día desde el inicio de la invasión rusa en Ucrania, una guerra que sigue dejando una honda marca en el mapa geopolítico mundial.
La nueva política de disuasión nuclear sigue a la autorización del presidente estadounidenses Joe Biden para que Ucrania emplee misiles de mayor alcance proporcionados por Estados Unidos en territorio ruso, una medida que ha sido considerada como una seria amenaza por el Kremlin.
Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, afirmó que esta actualización de la política ocurre ”de manera oportuna”, una respuesta fuerte a los cambios en la estrategia militar de Estados Unidos sobre el territorio de Ucrania. Estas nuevas normas introducidas ofrecen detalles expansivos sobre las condiciones para un posible uso de armas nucleares por Rusia. Este paso marca un cambio significativo en el enfoque de Moscú hacia la defensa global, especialmente contra amenazas percibidas como provenientes de potenciales aliadas con potencia nuclear.
El documento también introduce la posibilidad de usar armas nucleares en respuesta a agresiones hacia su aliado cercano, Bielorrusia, un país cuyo relieve político está intrínsecamente vinculado a Rusia. Gobernado por Alexander Lukashenko, cuya dependencia constante del apoyo ruso ha moldeado las políticas internas y su postura internacional, Bielorrusia podría verse envuelta en la estrategia nuclear revisada de Rusia si se desata un nuevo conflicto militar masivo.
Los cambios doctrinales no solo amplían el conjunto de circunstancias que podrían elevar una respuesta de disuasión nuclear, sino que también señalan un endurecimiento en el juego de poderes globales. La región, ya en tensión, ahora enfrenta la perspectiva de una escalada que convertiría una guerra convencional en un conflicto aún más severo.